agosto 11, 2020

Críticas: Al nacer el día

Al nacer el día

A veces el realismo resta realismo.

Puede ser el caso de la última película de Goran Paskaljevic, Al nacer el día, que llega a nuestras pantallas dos años después de su realización y proyección en la Seminci de Valladolid.

Al nacer el día narra la aventura del jubilado profesor de música Misha Brankov, al descubrir por accidente su ascendencia hebrea. Accidente que transforma su vida en lo que parecía que iba a ser un sosegado epílogo.

Con una dirección basada en el plano secuencia pausado, Paskaljevic nos vuelve a mostrar una Serbia totalmente deprimida en la que se enfrentan los problemas que arrastra desde hace tiempo la nación (representados por Brankov) con los nuevos y tristes derroteros de ésta (representados por una serie de personajes que Brankov se encuentra en su periplo).

Al nacer el día 2

La película carece del sentido del humor mostrado en Optimistas (por otra parte negrísimo) y como resultado acaba cayendo en cierta pesadez. Cuesta empatizar con las tribulaciones del protagonista cuando problemas más urgentes nos son presentados en la misma pantalla.

Se tratan en Al nacer el día dramas mil veces presentados en pantalla: el holocausto y el sufrimiento derivado del pueblo hebreo, si bien en esta ocasión vemos temas menos tratados al respecto: la persecución al pueblo gitano y la evasión del tema por parte de los países comunistas (en este caso Yugoslavia) que todo lo calificaron de derrota al fascismo, ignorando por completo la colaboración del país con la Alemania nazi en su operación de exterminio.

Al estar basada en un hecho real, las cosas suceden tal como suceden en la vida real… paradójicamente esto resta realismo a la historia. Es interesante cómo al romper ciertas reglas de guión en pos de contar una historia tal como sucedió el resultado sea una resta de solidez hacia la historia. Como en la vida real, en Al nacer el día surgen personajes de la nada, de los que el protagonista conoce mucho, pero nosotros acabamos por conocer poco o nada. Y, como en la vida real, cuesta ver unos conflictos realmente definidos.

Al nacer el día 3

Así, cuesta mantener el interés por tantas cosas que han sucedido fuera de pantalla, cosas que sucedieron hace tiempo pero que se nos explican ahora con un par de frases. Se añade poca información sobre muchos temas, restando potencia a las tesis de la película, que, por fortuna, cuenta con una dirección más que decente y unas composiciones de plano interesantes, que vienen socorridas por unos escenarios atractivos.

Decepciona pues, que una película que pretende tratar unos temas tan grandiosos como pueden ser el destino, la herencia, el hecho de que nunca sea tarde para emprender una causa justa, etc., acabe resultando bastante insípida, a pesar de poseer otras virtudes como pueden ser el trabajo actoral o la técnica en general.

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