septiembre 14, 2020

Críticas: Río 2

RIO 2

Guacamayos!!!

Bien por pereza o bien para estirar filones, el caso es que cada año tenemos una nueva secuela de alguna (o de más de una) película de las factorías de animación, llámese Dreamworks, Pixar, o la que nos ocupa en estos momentos Blue Sky, creadora de la saga Ice Age. En esta ocasión se estrena la segunda parte de la película que en 2011 dirigió el también realizador de esta secuela Carlos Saldanha, Río. En aquella conocíamos a Blu, un guacamayo azul único en su especie que es capturado por traficantes de aves en su selva amazónica natal y acaba en manos de Linda, una amante de los pájaros que le domestica haciendo de él un urbanita en el más amplio de los sentidos. Después de las aventuras que corrió en Río de Janeiro y de conocer a Perla, una hembra de su misma especie, en esta segunda parte Blu viaja con ella y con sus tres hijos de vuelta al Amazonas para salir de su vida cómoda de mascotas y pasar unas vacaciones en plena naturaleza. Una vez allí descubren que no son los únicos ejemplares que quedan de su clase pero sí que corren peligro de perder su hábitat para siempre.

RIO 2 (2)

Río 2 es una historia que hemos visto infinidad de veces en el cine, por un lado la del, en este caso pájaro, que no encaja con el resto de la familia política y debe hacerse valer para demostrar que merece un puesto en la bandada y por supuesto que es digno de ser el yerno que todo suegro quiere para su hija, es decir, una versión animada y mucho menos bestia de Los padres de ella, cambiando a Ben Stiller y Robert de Niro por dos guacamayos azules con las voces de Jesse Eisenberg y Andy García (voces que por desgracia aquí no escucharemos en las salas de cine). Pero por otra parte la película también toca de manera bastante importante el tema de la ecología, tan socorrido en las producciones de Blue Sky, y aquí si que tenemos una clarísima influencia tanto en lo que cuenta como en la forma, de la película Avatar. Todo el paisaje del espacio que ocupa la comunidad de guacamayos está inspirado en Pandora hasta el más mínimo detalle, los cañones con las cascadas, las flores colgantes de color rosa simulando los impulsos eléctricos que manaban del árbol de las almas, y por supuesto el espectáculo azul que surge del vuelo de las aves al igual que lo hacían los Na’vi subidos en sus Banshees.

RIO 2

Las similitudes visuales entre la película de James Cameron y Río 2 son sorprendentemente lo mejor de una película que tarda en arrancar y que no aporta el ingenio que se espera de una cinta de animación infantil en su primera mitad. Pero es a partir de que la familia de Blu recae en la selva cuando todo el colorido estalla y comienza una espiral de números musicales grandiosos que se mezclan con la presentación de todo tipo de personajes secundarios, a cada cual más carismático, consiguiendo superar bastante a su antecesora en ritmo y diversión. Sí es verdad que todos esos secundarios tienen su momento de gloria cómico pero no hay ninguno que ocupe ese trono destinado a ser el muñeco que todo niño quiera que le regalen con su menú infantil. Río 2 puede que sea más de lo mismo, sí, pero cuenta con la ventaja de atrapar visualmente  con su mundo colorista además de tener un argumento totalmente entendible y disfrutable por el público infantil, que en definitiva es a quien va dirigido.

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