mayo 27, 2020

San Sebastián 2013: Día 1

The Wind Rises

Donostia nos recibe con lluvia y cine.

Agitada y con nubarrones, ésta es la primera imagen que nos llevamos de este San Sebastián cinéfilo. Nubarrones en lo climatológico que tiñen de gris las siempre vivarachas calles del Casco Viejo, calles aliñadas de pintxos, cañas y txacoli y con banda sonora de ese tono de conversación cercano al alarido al que tan proclive somos en la cornisa cantábrica y agitada en lo cinematográfico, con un cartel discutido por ciertas ausencias y también por, quizás, inmerecidas presencias. Quizá lo primero ayude a compensar las carencias de lo segundo pero no nos confundamos, también hay un puñado de películas a las que merece la pena echarle el guante en el Zinemaldia 2013 y si no me creen permitan que me extienda al respecto.

Narco Cultura

Siempre es complicado elegir la película destinada a abrir un certamen como éste, que hay gente muy de primeras impresiones que por mucha obra capital que vean posteriormente no hay forma que te dejen de recordar lo de los malos inicios. En ese sentido Narco cultura parece una elección adecuada, bien recibido tanto en Sundance como en Berlín, puede que el documental del periodista estadounidense Shaul Swarz no tenga demasiadas ideas, o que más bien pivote sobre un tema central, apasionante eso sí: el fenómeno de la glorificación de la violencia en la cultura tex-mex reflejada en los narcocorridos, modernos cantares de gesta en los que los caballeros de armadura y lanza en ristre han sido sustituidos por traficantes y matones de tres al cuarto, cuyo desprecio por las estructuras estatales les hace ser vistos como héroes del individualismo postcapitalista. Resulta curioso como un línea, la frontera que separa México de USA sirve como segmento divisorio entre lo real y lo imaginado, al norte del Río Grande se fabula con la idea del delincuente brutal pero fiel a un código de conducta ya que Estados Unidos es, a fin de cuentas, un país más soñado que real, apenas unos metros cruzando la verja los cuerpos decapitados y el horror hacen que se quiebre la utopía de la música machacona y las palabras vanas, Amadís de Gaula nunca vivió en Ciudad Juárez.

The Wind Rises 2

Descubrir ahora a Hayao Miyazaki es quizás una tarea vana y absurda… todos conocemos de su desbordante fantasía, de su capacidad para crear universos propios etc. Pues bien, no se crean tan listos, olvídense de ese Miyazaki y prepárense a descubrir un autor capaz de construir un film que es, en cierto sentido, más realista, con innegables aromas al gran melodrama USA de los años 50 pero que no por ello deja de ser reconocible en cuanto a sus obsesiones y su amor por la libertad. The wind rises, el que ya sabemos que es testamento fílmico del genio japonés, supone un nuevo paso en un cine que no ha dejado de madurar con su autor y, en cierta manera, el reconocimiento explícito de la imposibilidad de cumplir todos los sueños que hemos tenido alguna vez pero que son, sin embargo, a su vez los que dan sentido a nuestra existencia. El trazo mágico de Hayao sigue presente en The wind rises, de nuevo nos regala un par de momentos de sobrecogedora belleza a la altura de otros de Chihiro, Totoro etc. El vuelo puede haber terminado pero el aterrizaje es suave y emocionante, no podía ser de otra manera con tal capitán.

Enemy

Basada en la novela de José Saramago El hombre duplicado, la primera de las películas que presenta en esta edición del Zinemaldia el director canadiense Denis Villeneuve, Enemigo, es un nuevo acercamiento, jugueteo si quieren, sobre un tema tan recurrente como es el concepto de la unicidad en la dualidad… o lo contrario, que vaya usted a saber. La disolución de la personalidad del hombre de hoy en un entorno aglutinador y multitud de referencias que aliñan la salsa fílmica: realidad vs. representación, William Burroughs y Kafka en un deshumanizado Toronto, el miedo a la paternidad y la sexualidad conformando el tapiz de fondo, el tedio de la repetición como creador de la psicosis. Un film, en definitiva, que decepcionará a los que buscan respuestas que definan claramente las causas y las consecuencias de lo narrado, olvidándose que la duda es lo que define al lenguaje y a nosotros mismos, nada mejor puede representarnos que un gran interrogante, en este sentido Enemigo es una enorme muestra de zeitgeist, si van buscando algo de esto quizás pueda ser su película.

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