Insidious: Fuera del Más Allá

Terapia espectral

Mucho se ha hablado del James Wan realizador, pero no se hablado lo suficiente del Wan productor o, mas en concreto, el Wan jerarca de franquicias de terror con décadas de recorrido. Bajo su abanico cuentan ya con numerosas entregas tres franquicias diferentes: Saw, Expediente Warren y sus spin-offs e Insidious. Si bien las películas mas justamente aplaudidas fueron las dos primeras Expediente Warren, sigue estando muy infravalorada la calidad media de todas las entregas de Insidious, que sigue sin alumbrar un título realmente deficitario. La existencia del título que nos ocupa en la crítica de hoy pilló desprevenido a este humilde crítico, pues la quinta entrega, que volvía a poner el foco en la familia Lambert, se presentaba como conclusión. Pero poderoso e insaciable caballero es Don Dinero, y tres años después llegamos a Insidious: Fuera del Más Allá, dirigida por el prometedor realizador de fantástico Jacob Chase. No hay mejor escenario que el del filme inesperado pues conlleva unas expectativas rebajadas o inexistentes que apoyan a su acogida y análisis, y en este caso debo afirmar sin alborozo ni palabras gruesas que nos encontramos con la mejor entrega de la saga desde la tercera, y una película superior a tantas de las entregas de Annabelle, La Monja o La Llorona. Su compromiso con la hoja de ruta habitual le impiden acabar de volar, pero un puñado de secuencias y sus novedades son suficientes como para que los aficionados de James, de la saga o del terror en general puedan disfrutar en la sala de una amena proyección.

Si las conexiones temáticas se preservan, y encontramos alguna cara conocida, el filme acierta al desvincularse plenamente de los Lambert y nos dirige por una aventura con una nueva e interesante protagonista femenina y, no menos importante, un nuevo e inquietante villano. La conexión con el limbo y la capacidad de vincularse con él con habilidades especiales hacen de la joven madre protagonista el blanco de entidades malignas corpóreas e incorpóreas, y nutren un trauma vitalicio hacia su madre desaparecida y la amenaza de que este maldito legado se traspase a su hija. Esta sororidad triple inter-generacional logran que nos vinculemos con unos personajes aún cuando se hallan pobremente definidos. Las combinaciones de personajes y sus maquinaciones de planes de incursión dotan al filme de un toque juguetón que compensa sus clichés, representado de manera mas clara en una escena con unos pomelos.

Insidious: Fuera del Más Allá

El concepto del Más Allá y sus ubicuos espacios abstractos, oscuros y neblinosos mantiene gran parte de su potencial formal, y su abstracción conceptual permite juguetonas estrategias narrativas que este filme consigue aprovechar. Las conexiones de entrada y salida entre los dos mundos y lo que estos traspasos conlleva en lo que a presencia de demonios o espíritus malignos se refiere da juego en los tormentos y pesadillas que atraviesa la insospechada heroína en la primera mitad del filme. El nuevo villano y su jerarquía con otros espíritus le dan un giro a unas amenazas familiares que Chase encuadra con oficio, recurriendo con destreza al plano detalle y articulando el fuera de campo para que cueza el suspense, sin abusar del recurso del jump cut.

Miedo, sí, pero la faceta donde mejor se desenvuelve el largometraje de Chase es generando asco. La elección de higienista dental para la protagonista permite, tanto en el plano de lo real como en el pesadillesco, un par de momentos que harán a los espectadores revolverse en sus butacas. La comentada secuencia del pasillo de cojines de sofá dura lo suficiente para que no se pierda el efecto y nos dejemos llevar por la fascinación aun cuando los impactos se predigan en cada esquina. La iconografía de cabellos lacios y largos, ancianidad perturbadora y barrios suburbanos donde la calma cotidiana de los hogares invoca la tempestad son rasgos tan reconocibles del sello Wan de manera que invita a sospechar que todavía tendremos que esperar unos años para sopesar su legado cultural.

Insidious: Fuera del Más Allá

Las ambiciones dramáticas de la propuesta lastran la eficacia y frescura de sus devaneos fantásticos. El paso del tiempo es caprichoso y estereotípico, y las manifestaciones estremecedoras de los villanos fantasmales embriagan mas cuando coquetean con introducirse que cuando llevan a cabo su megalómano plan malévolo. El trauma maternal se fuerza desde el diálogo y la música, y la ambigüedad de las destrezas de los personajes se usa a conveniencia en su conveniente resolución. Y la presencia de flashbacks o de personajes que ya deberían desaparecer de la narración confirman que el equipo creativo de la película no termina de confiar en la capacidad de la franquicia para crecer por nuevas sendas. Tan solo el devenir económico de esta abierta entrega confirmará si volvemos a encontrarnos con ella dentro de tres años.

Viscosa, terapéutica y utilitaria, Insidious: Fuera del Más Allá cumple con creces como modesta entrega terrorífica resuelta con destreza visual. Su argumento la condena a discurrir por sendas mas y mas gastadas conforme se acerca a su apresurado clímax, y sus devaneos dramáticos se sostienen sobre cimientos muy endebles, pero los ingredientes presentes se combinan con la suficiente gracia como para que propios y extraños aceptemos de buen grado volver a ver la misma película.

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