agosto 14, 2020

Críticas: Retornados

Retornados

No es otra película de zombis.

Manuel Carballo es el último de los nuevos realizadores españoles que buscan su hueco rodando fuera de nuestras fronteras y con repartos internacionales, películas de género fantástico y de terror. Ya lo llevó a cabo con su anterior película La posesión de Emma Evans introduciéndose en el mundo de los exorcismos, y ahora vuelve con una historia de zombis bastante alejada a lo que solemos esperar de una película de género. Al igual que en la mayoría de las historias de muertos que vuelven a la vida, Retornados pasa por alto cualquier tipo de explicación sobre el resurgir de estos seres y nos cuenta la historia de una joven científica que investiga el tratamiento contra el virus que vuelve depredadores a las personas que lo han contraído. Uno de ellos es su propio novio a quien intentará por todos los medios procurarle una cura o al menos una ralentización temporal del avance de la enfermedad.

El planteamiento que propone Carballo es el de equiparar la acción a lo que se vivió en el mundo entero a principios de la década de los 80 cuando se empezaba a hablar de un nuevo virus que atacaba a la población homosexual. Durante varios años se trató a las personas seropositivas con un gran recelo debido al desconocimiento que de la enfermedad del SIDA se tenía en aquellos primeros años, y Retornados recupera aquel miedo y la marginación de los enfermos para hablar de otro tipo de virus del que no se sabe de qué manera surgió y aun menos cómo combatirlo, que revive a los muertos y los convierte en una especie de zombis hambrientos de carne humana. Si bien no existe una cura total, sí una proteína que protege a los infectados por los mordiscos de estos seres, impidiendo que a su vez acaben transformados en ellos, una solución en forma de virales con dosis diarias que escasean y provocan enfrentamientos, traiciones y mercado negro entre los afectados.

Retornados 2

Retornados no es una historia de zombis al uso en el que hordas de muertos vivientes campean a sus anchas mientras los vivos tratan de escapar de ellos. No esperéis una versión cinematográfica de The Walking Dead o ni tan siquiera una aproximación a Guerra Mundial Z, Retornados se acerca más a cintas como Contagio en las que la evolución del virus y su impacto sobre la población son la base de la historia por encima de ataques sangrientos, aunque alguno hay no obstante y que encaja perfectamente en el desarrollo de la historia. Carballo opta por conceder a la cinta un ritmo más pausado y una estética sombría para centrarse muy inteligentemente en mostrar el efecto que para las personas supone ver cómo los seres queridos dependen de una medicina que no está al alcance de todos para poder seguir viviendo con normalidad, el hasta dónde se es capaz para poder pasar un solo día más al lado de la persona más importante en la vida de un ser humano. Es por esto que se podría interpretar Retornados más como una historia de amor melodramático en un contexto de ciencia ficción revestida de cotidianeidad, y con apuntes a situaciones reales como el mencionado descubrimiento del VIH o más sutilmente la posibilidad de otra “solución final” como la que generó el holocausto nazi.

El problema de Retornados es que lo interesante de su premisa se ve ensombrecido por la inserción de flashbacks con la única finalidad de agudizar una emotividad innecesaria puesto que la lucha de la protagonista por salvar la vida de su amor ya posee un grado emocional lo suficientemente alto, y por una escena final que rompe con la concepción del resto de la película perjudicándola más que cualquier fallo de guión que pueda tener, que los tiene. Pero sobre todo falla en la elección de los protagonistas, y más concretamente en la heroína de la historia, la canadiense Emily Hampshire, quien pocas veces a lo largo de la cinta consigue convencer con su interpretación.

Retornados 3

Retornados es una cinta que da una vuelta de tuerca al últimamente tan manido tema zombi, sin caer en los mismos patrones que se dan cita en este tipo de cine, y que plantea reflexiones sobre la condición humana mucho más profundas de las que se ven a simple vista. Bastante irregular, sí, pero con un componente social y antropológico que la convierten en una propuesta atractiva para quienes buscan sugerencias diferentes dentro del género.

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