3 de octubre de 2022

Críticas: Malnazidos

¡Vivan las españoladas!

Octubre de 1938, un capitán de la quinta brigada del bando sublevado acompañado de un soldado novato, casi adolescente, tiene que llevar un mensaje a otra base atravesando tierra de nadie. En el camino se encuentran con un grupo del bando republicano y una monja, teniendo que unirse para conseguir sobrevivir a un ejército de zombis en la zona. Una premisa bizarra muy a la española y quien mejor para ponerse a la cabeza de esta adaptación de la novela Noche de difuntos del 38, que el director de Spanish Movie (España, 2009), Anacleto: Agente secreto (España, 2015) o Superlópez (España, 2018), Javier Ruiz Caldera, quien en esta ocasión se une a Alberto de Toro, debutante en la dirección.

En el cine español siempre ha sobrevolado el tópico de la gran cantidad de películas que tratan directa o indirectamente sobre la Guerra Civil, siempre tratando el tema con un tono solemne y sobrio como en La trinchera infinita (Aitor Arregi Galdos, Jose Mari Goenaga, Jon Garaño, España, 2019) o La voz dormida (Benito Zambrano, España, 2011). Sin embargo, en Malnazidos optan por quitar hierro al asunto y tratarlo también desde una parte humana, pero desde la comedia más pura y hasta absurda. Pese a tratarlo desde la comedia, lo hace desde una comedia ácida sin abandonar la crítica a la sociedad actual donde las heridas de dicha guerra aún no se han curado, pero sin huir de tópicos quedando una crítica que roza lo naíf. Donde más chica y profundidad tiene la crítica es en un elemento implícito en los personajes, (casi) todos los personajes tienen sobrenombres, no conocemos el nombre real de los protagonistas, vemos como la guerra les ha robado la identidad y como el enfrentamiento y división entre personas del mismo país ha creado tal nivel de desconfianza para no revelar su nombre real.

Malnazidos pese a lo bizarro de su premisa, no huye de las convenciones en su guion, con el protagonista que tiene que ir de punto A a punto B, los personajes contrarios en ideas, en este caso los republicanos y los falangistas, que acaban siendo amigos y las tramas románticas entre personajes enemistados pero previsibles. Pocas sorpresas guarda la película a nivel narrativo, pero aun así gracias a no arriesgar consigue que funcionen las tramas que propone con personajes muy bien delimitados. En esta cinta la historia es solo una herramienta más para mostrar lo que realmente interesa: la acción dinámica y siempre cómica y a los zombis con trajes de pueblerinos y trajes de soldados republicanos y falangistas. Las escenas de acción están realmente bien logradas sin recurrir a la espectacularidad de las obras de zombis que nos han llegado durante años desde Hollywood, manteniendo siempre el estilo a la española. Pese a todos los tópicos y no arriesgarse, mantiene este espíritu propio y el tono gamberro sin complejos, consiguiendo así entregar una obra que se siente fresca.

El reparto es de lo más acertado de la cinta. Actores ya consagrados y con filmografías eclécticas como María Botto, Miki Esparbé, Álvaro Cervantes, Luis Callejo, Aura Garrido o Jesús Carroza, que parecen nacidos para los personajes que interpretan en esta cinta. La pata más floja de la mesa en el reparto la forma el novato actor Manel Llunell, quien logra salvar la papeleta gracias al carisma de su personaje sobre el papel. Mención especial a Brodsky, el divertidísimo personaje de Sergio Torrico.

Malnazidos nos entrega nuestra propia versión de los zombis y una visión de la Guerra Civil que no es la primera vez que se ve en el cine, pero sí hace tiempo que no la vemos con esta comedia, con un humor pensado claramente para el público español. Acude a la sala sin prejuicios, abraza el cine español y disfruta de esta españolada, pues que una película sea una españolada no es algo malo.

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