4 de diciembre de 2022

Críticas: Peter Von Kant

Las amargas lágrimas de Fassbinder.

Colonia, Alemania, 1972; se abre el telón en la casa de Peter Von Kant (2022). El cineasta francés François Ozon se adentra de nuevo en el mundo de Rainer Werner Fassbinder con una libre adaptación del film y obra de teatro del cineasta alemán Las amargas lágrimas de Petra von Kant (Die Bitteren tränen der Petra von Kant, 1972). Esta vez, Ozon decide alterar el género original de las protagonistas, manteniendo el mismo guion y arquetipo de los personajes: la modista Petra Von Kant es ahora Peter (Denis Menochet), un cineasta tirano e infeliz- retrato del mismo Fassbinder- que somete a su asistente Karl (Stefan Crepon) a sus deseos y excentricidades; y que encontrará en Amir (Khalil Ben Gharbia), joven aprendiz de actor, una nueva víctima en la que proyectar sus frustraciones.

La canción In my room de The Walker Brothers suena en la película como un presagio. Peter Von Kant está atrapado en su propia fortaleza en la que es dueño de todo, incluido su ayudante. Karl “modela” sigilosamente por la casa siguiendo cada una de las órdenes de su amo sin contradecirlas, actuando como confidente pero sin traspasar jamás la línea entre servilismo y amistad. Al igual que él, el espectador está encerrado en la mismas estancias que los personajes y solo podrá salir en contadas ocasiones; cuando Ozon decide filmar la casa desde fuera, a través de la ventana, y sitúa a los personajes dialogando enfrente de ella, con la mirada puesta directamente en el público. En este sentido, Ozon limita las localizaciones imitando la teatralidad en la obra de Fassbinder, pero añadiendo el paso del tiempo como un elemento diferenciador al film alemán. De forma similar que ocurre en Joven y Bonita (Jeune et jolie,François Ozon, 2013), la división de la cinta por estaciones del año no solo funciona como elipsis, sino que estas marcan el desarrollo de los personajes y, en este caso, la evolución de la relación entre Peter y Amir.

En la cinta de Ozon los colores determinan los papeles que van tomando cada uno en la relación. Al conocerse, Amir, quien intenta a cualquier precio hacerse un nombre en el mundo del espectáculo, viste una camisa roja; en cambio Peter, que será seducido por el joven, la lleva azul. Tras nueve meses de relación, los papeles cambian y Amir es el que debe ser conquistado de nuevo por Peter, y así lo demuestra portando un kimono azul, mientras que el cineasta en su estado de desesperación viste del color del amor. De esta forma, el rojo en el film recuerda a la utilización que cineastas como Pedro Almodovar hacen de este color primario para representar la pasión; y el azul aparece simbolizando la soledad y la melancolía, de manera similar a como se muestra en las obras del cineasta finlandés Aki Kaurismäki. La importancia de las tonalidades no solo reside en el vestuario, sino también en las luces de la casa, que cambian de cálida a fría a medida que el vínculo entre ambos se deteriora hasta que el telón vuelve a teñir de azul el castillo.

Algunas de estas decisiones formales son diferentes a las que tomó Fassbinder en su día. Ozon filma a los amantes sin los tapujos que se ven en la cinta original, en la que no se muestran las relaciones sexuales entre las mujeres protagonistas; y apuesta por una actuación más dramática y expresiva por parte del elenco, generando una pizca de comicidad entre tanto drama. Además, el cineasta francés arriesga convirtiendo a Rainer Werner Fassbinder en un personaje de su propia obra; lo que le permite reflexionar sobre el afán de los cineastas de poseer a los demás para apropiarse de sus vidas y experiencias en pos de su propio beneficio artístico; y de cómo este deseo les condena a una vida solitaria y vacía, porque acostumbrados a poseer, se olvidan de amar.

3 comentario en “Críticas: Peter Von Kant

  1. PETER VON KANT-2-
    Todos los espectadores conocen antes de pasar por taquilla que Fasbinder quiso actualizar los límites de la sexualidad de las féminas o del enamoramiento entre mujeres (y entre hombres). Alguna vez leí que a los graves trastornos se les ha querido llamar amor. Pero no se puede incluir a todos. Nos quedamos con la Petra de Margot Carstensen y la Karin de la Schygulla y también de la Sidonia que interpretaba la Karin Schaake o la Irm Hermann que bordaba el personaje de Marlene. La película se estreno en 1972. Y todos los espectadores conocen ya que Ozon ha masculinizado los propios personajes principales femeninos de Petra y su entorno frente a las reacciones y perfiles de Petra. Las reacciones son pues masculinas frente a las reacciones y perfiles de Petra.
    Se puede orientar que las amargas lágrimas de Petra se convierten en la película de Ozon en las demencias de Peter. Ozon no se arredra y el espectador lo celebra. Osó hollar los clásicos en directo. Fue con ”Franstz” de Lubistch. Ozon tal vez explicó en algún sitio que pretendió en la tercera parte de la película remitir a los colores de la nadería y su comparsa en último y vanagloriado en un tanto intra como extrafronteras estallido de colores que, ni drama ni tragedia, solo para hacer dudar con los fuegos artificiales de los colores.
    Ante la interpretación de Minochet Demis apenas recuerdo sus filmes pero si presenta un hacer semejante a los Newman, Brando, Clift, etc.: son ellos los que desmenuzan al personaje. Recomiendo verla por su escasa duración. La generalidad de excentricidades de los personaje se le carga a Ozon: son personajes que forzosamente distorsionan el entorno. Entorno que gusta o no gusta pero no deja indiferente al espectador. Cine teatral de único escenario. Y, en el profundo fondo, la importancia de la familia, la importancia de la paternidad… Un abuso de metáforas para explicar el infierno de cobardes que nos fue legado como unas enormes praderas que se siguen perdiendo en el tiempo como lágrimas en la lluvia.

  2. PETER VON KANT -1-
    Película dirigida y escrita por François Ozon en versión personal de la obra de teatro . y después, obra cinematográfica de Reiner W. Fassbinder titulada “Las lágrimas amargas de Petra von Kant”, con el título de ¨Peter von Kant´ y una duración de 85 minutos. Y no me parece que los publicitarios se hayan lucido en la confección de la comunicación o mensaje del afiche.
    Ozon es un guionista y director de cine con importancia en la vanguardia francesa moderna. Y , de una u otra forma, siempre presenta una forma controvertida de la sexualidad humana .Entre su abundante y rompedora filmografía, los mismos fans del cine galo y del propio Ozon pueden recordar por el eterno femenino francés “8 mujeres”-2001- con la Deneuve, la Huppert, la Beart, Ardant, “Potiche” -2010- jugando con el jarrón decorativo y el título español “Mujeres al poder”: O el “Frantz”, como versión de una película de Lubitsch del año 32.Por ser comedidas en su tiempo se conocen “Grâce á Dieu” -18-( el drama de las víctimas de los curas pederastas) o ”Joven y bonita”-13-. Precisamente Menochet que hace de Peter Kant en el estreno actual, fue intérprete de uno de los olvidados recurrentes ante los silencios de la Iglesia .
    ¿Es necesario ver o revisar “Las lágrimas amargas de Petra…” para seguir con pleno conocimiento la actual Peter von Kant? Pues sí y no. Puedes verla como una más de la saga de Fasbinder y el cuerpo pedirá visiones o lecturas, o puedes ver el cine de Fasbinder revisado o actualizado por Ozon. Hay que verlo si quieres estar a ´a la páge´ en Ozon, en Fasbinder y su cine que parecía tan descocado en los 70.

  3. PITER VON KANT-3-
    Se trata de relaciones tortuosas, de corazones extrasensibles o estragados, entendimientos especiales, sentimientos de difícil baremo de medición. Culpamos de todos los males al “sistema”. No sabemos si es el pleno empleo o el empleo pleno lo que necesita nuestra sociedad. Hoy en día y desde hace bastante tiempo se aplica-aunque a espaldas de los personajes- el término tóxico a personajes más o menos cercanos a nuestra vida o a personajes de ficción, lectura o televisión. Son esos personajes que traen al espectador, vecino, colega reflejos de negatividad, oscuridad, crueldad, todo lo contrario de aquellos conflictos westernianos que, al parecer, nos rodeaban de amarras positivas de ley, justicia, amor en nuestro cine juvenil.
    De una forma o de otra, los personajes de “Las lágrimas amargas…” o “Peter von Kant” son tóxicos en cuanto a que puedan crear empatía con el espectador aunque sea para crear objeto de análisis , de los motivos y efectos de esos comportamientos que van sembrando de sus contactos sociales negatividad, pesimismo; no solo en las películas de pantalla grande sino en los programas de tv que entran en nuestras salas familiares con sus titulares y presentadores –que cobran por presentar- guiones censurados desde varios enfoques previamente considerados improcedentes: la zafiedad y el no saber estar.
    Los guiones de Ozon y sus realizaciones presentan –y en este caso-, personas no recomendables con el sentir moral pretendido en el sentir general que quieren limitar la subversión intelectual o la racionalidad de las costumbres.
    Ni la Petra ni el Peter de los von Kant son modelos ejemplares para imitar, son muestras de personajes en proceso de corrupción. Fasbinder pintaba, escribía o rodaba. Ozon sigue el modelo en otra época, la nuestra: con espectadores más alejados del análisis clínico de la conducta de los personajes. Consideran la peli como la historia de unos tarados con medios económicos y posibilidades. Tal vez con distintos tipos de dominio. Una clase curiosa. Con amores no correspondidos y con los periodos de duelo por pérdida por enfrentamiento y por intento de superación(¿) ¿Es parte del amor? Depende de la condición humana .Sesuda y compleja película y espectáculo.

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