28 de septiembre de 2022

Críticas: X

Clásico moderno.

Un grupo de jóvenes en busca del sueño americano en los 70’s alquilan una case a una pareja de ancianos en un recóndito lugar de Texas para grabar una película porno. Esta es la premisa que nos presenta la productora A24 en la nueva cinta del director Ti West quien demuestra una vez más ampliamente su amor y conocimiento sobre el cine de terror.

No es casualidad que Ti West (quien además de dirigir también escribe y produce) situé la historia en el lugar y época donde transcurre la película madre del slasher La matanza de Texas (The Texas Chain Saw Massacre, Tobe Hooper, EE UU, 1974) al igual que tampoco es casualidad que los protagonistas realicen una película porno, siendo el cine porno y el cine de terror ambos géneros marginados en los 70’s (cuando el porno aún fingía ser cine). Entre todos los homenajes al cine de terror que hay en la película desde El resplandor (The Shining, Stanley Kubrick, EE UU, 1980) hasta Psicosis (Psycho, Alfred Hitchcock, EE UU, 1960), el más claro como ya he mencionado es La matanza de Texas, con la primera parte de la película acercándose incluso al remake, pero a partir de la segunda mitad da un giro y de despega totalmente de esta película y sin abandonar homenajes adquiere identidad propia.

En un slasher clásico el atractivo es ver a los personajes morir sin importarnos lo más mínimo y el verdadero protagonista siempre es el villano. En X también disfrutamos de ver a los personajes siendo brutalmente asesinados, con momentos que provocan carcajadas con un humor muy negro, pero también hay tiempo para su desarrollo, para contarnos quienes son sin limitarse a la mera tensión de huir del asesino. Eso no impide que el asesino también tenga personalidad propia y una historia que contar con su trasfondo y motivo para cometer los horrores que comete, más allá de ser un marginado de la sociedad. En el trasfondo del villano brilla el guion. La sexualidad entre ancianos es un tema tabú en el audiovisual y la actualidad y aquí es mostrado y tratado con respeto (pese a las incomprensibles risas de parte del público). El trauma se no ser capaz de cumplir con el deseo sexual por las inclemencias del paso del tiempo y el trauma de hacerse viejo y ver como un cuerpo bello se convierte en uno decrepito, se cuenta muy bien y se consigue transmitir lo que eso significa y como puede hacer sentir a una persona, logrando con mayor éxito lo que Paco Plaza intentó en La abuela (España, 2021).

El trabajo de actuación es admirable, pues no es un reto fácil el que estos actores aceptan, destacando Mia Goth. La actriz británica encarna a una joven ambiciosa que quiere dar un vuelvo a su vida, pero no es el único papel que desempeña en la cinta, también encarna a una nonagenaria bajo un extenuante trabajo de maquillaje, consiguiendo darle vida a todo el maquillaje y prótesis haciendo que no sepas que no se trata de una actriz con esa apariencia hasta no ver los créditos.

X es un viaje en el que el interés y tensión del espectador van subiendo poco a poco de la mano de la historia que va evolucionando a de algo clásico a algo rompedor. Siendo muy consciente del género al que pertenece y la película que es, consigue reírse de sí mismo a la vez que se toma en serio cuando tiene que hacerlo, se ríe del slasher a la vez que lo homenajea como nadie, otorgando una mayor profundidad de capas de las que el slasher suele tener. Al igual que también se toma en serio el cine y su historia pero también se ríe del elitismo dentro del mundo del cine, siendo autoconsciente de que será tomada por una película menor incluso antes de su estreno solo por pertenecer a un género.

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